Como comer de ti y morir en ti. Es lo único que podía recordar. Sus ojos llenos de alegría mientras mis manos acariciaban traviesas esas curvas por las que tanto trasnoché en mis noches de soledad. Me enrede, entre sus piernas. Me atraparon, sin dejarme escapar, sin yo querer escapar. Balanceando estrellas, suspirando, sudando, corriendo. Rocé sus labios, como quien se siente vulnerable y le encanta. Con fuerza, pero con un poco de sumisión, nos hice llegar a donde sabe el universo quien. Allí comprendí que las pequeñas cosas de la vida, que al final de cuentas no son tan pequeñas, se descubren en ese instante único donde el cuerpo, la mente y el alma son goce. Nos vi haciendo del tiempo un florero, una fogata y mil infiernos. Nos vi, nos pensé, nos deseé. Como todas las noches. Como cada madrugada. Donde no estás. Donde nunca has estado.
viernes, 11 de julio de 2014
jueves, 10 de julio de 2014
Un deseo
Fluctuar como olas
tus labios carnosos apretando
mordiendo
besando
chupando
corriendo
chillando
La lluvia mojando
como mis caricias
como las tuyas
como el beso
que quema
como la lengua incensata
entre muslos tersos
blancos
finos
ansiosos
desnudos
fuertes
Va y ven
del cielo al infierno
en un gemido ahogado
en una caricia rota
en una mirada al infinito
mordiendo
rompiendo
tejiendo preguntas
cosechando certezas
arrastrando el ala
cazando demonios
tus labios carnosos apretando
mordiendo
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| Pintor: Françoise Nielly |
chupando
corriendo
chillando
La lluvia mojando
como mis caricias
como las tuyas
como el beso
que quema
como la lengua incensata
entre muslos tersos
blancos
finos
ansiosos
desnudos
fuertes
Va y ven
del cielo al infierno
en un gemido ahogado
en una caricia rota
en una mirada al infinito
mordiendo
rompiendo
tejiendo preguntas
cosechando certezas
arrastrando el ala
cazando demonios
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martes, 1 de julio de 2014
La desnudez
Esa imagen penetrante
esas ganas de comernos el mundo
y nuestros labios
y las estrellas que tus ojos revelan en cada llegada
los ríos revueltos que se articulan con las palabras eróticas que susurro a las puertas de tu alma
oraciones lascivias que dilatan
tu ser
el mío
el nuestro
va y ven de caderas
y polvos sueltos
esas ganas de comernos el mundo
y nuestros labios
y las estrellas que tus ojos revelan en cada llegada
los ríos revueltos que se articulan con las palabras eróticas que susurro a las puertas de tu alma
oraciones lascivias que dilatan
tu ser
el mío
el nuestro
va y ven de caderas
y polvos sueltos
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