domingo, 17 de agosto de 2014

Nuestro mudo reflejo

Bendita la gracia de dioses paganos
invades mi cama y mojas mi ser
bendita mujer de cascadas infinitas
de dulce sabor
y suave caricia

Pierdo en tus certezas
la fragilidad de mis alas
Me escapo por la comisura de tus labios
y huyo frenética

Me exilio en tu lengua
Rompo fronteras
aniquilo miedos
cosecho caricias
nuevos comienzos
palabras incoherentes
y besos insensatos

Busco en tu pupila
el reflejo 
de aquel desierto rodeado de árboles 
que gozas en mirada
absoluta
debil
fugaz
del psicotico gemido ahogado